Operación de hemorroides: todas las técnicas comparadas

operación hemorroides

Te han dicho que necesitas una operación de hemorroides y lo primero que haces es buscar en Google. Normal. Lo que no es tan normal es la cantidad de información contradictoria que encuentras: láser, THD, grapadora, bandas, cirugía clásica. Cada web te dice una cosa diferente, y al final no sabes qué creer.

Por eso hemos escrito este artículo. Para que entiendas de una vez todas las técnicas que existen para la operación de hemorroides, qué ventajas e inconvenientes tiene cada una y, sobre todo, cómo se elige la más adecuada para cada caso. Porque no existe «la mejor técnica» en abstracto. Existe la técnica correcta para tu situación concreta.

¿Cuándo necesitas una operación de hemorroides?

Antes de hablar de técnicas, conviene aclarar algo importante: no todas las hemorroides se operan. De hecho, la mayoría no lo necesitan. La operación de hemorroides se plantea cuando se cumplen estas condiciones:

  • El tratamiento conservador (fibra, hidratación, flebotónicos, pomadas) no ha funcionado tras un periodo razonable.
  • Las hemorroides están en grado III avanzado o grado IV.
  • Además, los síntomas afectan de forma significativa a tu calidad de vida: sangrado recurrente, prolapso que no se reduce, dolor por trombosis repetidas.

En cambio, las hemorroides de grado I y II suelen responder bien al tratamiento conservador o a técnicas instrumentales (como las bandas elásticas) sin necesidad de pasar por quirófano. Por tanto, el primer paso siempre es una valoración completa para determinar el grado, los síntomas y la respuesta a tratamientos previos.

Operación de hemorroides: todas las técnicas explicadas

1. Ligadura con bandas elásticas

En realidad no es una operación como tal, sino un procedimiento ambulatorio que se realiza en consulta sin anestesia. Consiste en colocar una banda elástica en la base de la hemorroide interna, lo que corta su aporte sanguíneo. En consecuencia, la hemorroide se necrosa y se cae sola en unos días. Es rápido, prácticamente indoloro y muy eficaz para hemorroides de grado I y II con sangrado. Sin embargo, no es útil para hemorroides con prolapso avanzado ni para el componente externo.

2. Láser LHP (Laser Hemorrhoidoplasty)

Una fibra láser de diodo se introduce dentro de la hemorroide a través de una pequeña punción. La energía del láser produce una retracción del tejido desde dentro, reduciendo la hemorroide sin cortarla ni extirparla. De este modo, no hay herida abierta, el dolor postoperatorio es leve y la recuperación es rápida (3 a 5 días). Está indicada sobre todo para hemorroides de grado II y III. No obstante, no es la mejor opción para grado IV con mucho componente externo.

3. THD (Transanal Hemorrhoidal Dearterialization)

Mediante un doppler integrado en un anoscopio especial, se localizan las arterias que alimentan las hemorroides y se ligan con puntos de sutura. Así se reduce el aporte de sangre y la hemorroide disminuye. Cuando hay prolapso, además se combina con una mucopexia (sutura que reposiciona el tejido). Como resultado, no hay heridas abiertas, el dolor es leve y la incorporación laboral se produce en 3 a 7 días. Es especialmente útil para hemorroides de grado II y III con prolapso moderado.

4. Técnica de Longo (grapadora circular)

Se utiliza una grapadora circular que reseca un anillo de mucosa por encima de las hemorroides y las reposiciona en su sitio. De esta forma, no se extirpa la hemorroide en sí, sino que se corta su aporte sanguíneo y se recoloca. El postoperatorio es menos doloroso que el de la hemorroidectomía clásica, aunque más molesto que el del láser o la THD. En la actualidad, su uso ha ido disminuyendo por la aparición de técnicas menos invasivas con resultados similares.

5. Hemorroidectomía clásica (Milligan-Morgan)

Es la técnica más antigua y también la más eficaz a largo plazo. Se extirpan los paquetes hemorroidales dejando heridas abiertas que cicatrizan por segunda intención. La tasa de curación supera el 95%, pero a cambio el postoperatorio es el más doloroso de todas las opciones (2 a 4 semanas de dolor significativo). Por eso se reserva para hemorroides de grado IV, con gran componente externo o en casos donde otras técnicas no son viables.

Operación de hemorroides: tabla comparativa de técnicas

Técnica Dolor Vuelta al trabajo Indicación principal Eficacia
Bandas elásticas Mínimo Mismo día Grado I-II Buena (70-80%)
Láser LHP Leve 3-5 días Grado II-III Buena (85-90%)
THD + mucopexia Leve 3-7 días Grado II-III Buena (80-90%)
Longo (grapadora) Moderado 1-2 semanas Grado III circular Buena (80-85%)
Hemorroidectomía Intenso 2-4 semanas Grado III-IV Muy buena (95%+)

Como puedes ver, cada técnica tiene su sitio. No se trata de elegir la más moderna o la que menos duele, sino la que mejor se adapta a tu grado de hemorroides, a tu anatomía y a tus circunstancias personales.

¿Cómo se elige la mejor operación de hemorroides para ti?

Esta es la pregunta del millón. Y la respuesta depende de varios factores que solo se pueden valorar en consulta:

  • Grado de las hemorroides: es el factor más determinante. Según la Asociación Española de Coloproctología (AECP), la elección de la técnica debe individualizarse en función del grado y la anatomía del paciente.
  • Componente externo: si hay plicomas o hemorroides externas prominentes, las técnicas que solo actúan por dentro (THD, bandas) pueden no ser suficientes.
  • Cirugías previas: si ya te operaron antes y las hemorroides han vuelto, la estrategia cambia.
  • Actividad laboral: si necesitas una recuperación rápida, las técnicas mínimamente invasivas tienen ventaja.
  • Expectativas del paciente: algunos pacientes prefieren una técnica más conservadora aunque la eficacia sea algo menor. Otros prefieren la opción más definitiva aunque el postoperatorio sea más duro. Ambas opciones son legítimas.

En cualquier caso, lo más importante es que quien te opere tenga experiencia en varias técnicas, no solo en una. De lo contrario, te recomendará siempre la misma, sea o no la más adecuada para ti. Un buen cirujano adapta la técnica al paciente, no al revés.

Mitos sobre la operación de hemorroides que debes conocer

«Operar hemorroides es lo peor que existe.» Esto era parcialmente cierto hace 20 años, cuando la hemorroidectomía clásica era la única opción. Hoy, sin embargo, las técnicas mínimamente invasivas han cambiado por completo el panorama. De hecho, muchos pacientes que se operan con láser o THD vuelven al trabajo en menos de una semana.

«Si me operan, vuelven.» Las hemorroides pueden recidivar con cualquier técnica si no se corrigen los factores que las causaron (estreñimiento, dieta pobre en fibra, sedentarismo). Por eso, la operación de hemorroides debe ir siempre acompañada de un cambio de hábitos. Con esa combinación, la recidiva es infrecuente.

«El láser cura todo.» No. El láser es una herramienta excelente, pero tiene sus indicaciones y sus límites. Además, no todo lo que se vende como «cirugía láser» es lo mismo. Conviene preguntar siempre qué técnica concreta te van a realizar, porque hay centros que usan el láser como reclamo comercial para hacer una hemorroidectomía clásica con otro instrumento de corte. Según un metaanálisis publicado en PubMed sobre técnicas láser, la eficacia del láser depende de la técnica específica utilizada, no del instrumento en sí.

Operación de hemorroides en IPROMAD

En IPROMAD disponemos de todas las técnicas mencionadas: bandas elásticas, láser LHP, THD con mucopexia y hemorroidectomía clásica. Gracias a ello, podemos elegir la operación de hemorroides más adecuada para cada paciente, en lugar de aplicar la misma solución a todo el mundo.

Nuestro enfoque es conservador cuando se puede y quirúrgico cuando se debe. Siempre explicamos todas las opciones, con sus ventajas y sus limitaciones, para que la decisión sea compartida.

Todas nuestras intervenciones se realizan en el Hospital HM Montepríncipe, con las máximas garantías y en régimen ambulatorio en la mayoría de los casos.

Pedir cita

¿Necesitas una operación de hemorroides y quieres saber qué técnica es la mejor para ti? Puedes contactarnos a través del teléfono 699 606 005 o escribirnos a través de nuestro formulario de contacto.


Artículo revisado por el Dr. Antonio Gil, cirujano especialista en coloproctología.

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